El Restaurante Molí-canyar se encuentra en un antiguo molino cuyo origen se remonta a finales del siglo XV y que perteneció a la conocida familia Aynat. A lo largo de sus casi quinientos años de existencia llegó a convertirse en uno de los molinos más importantes de la comarca de la Safor.

El cese de la actividad y su posterior abandono lo llevaron a un estado ruinoso que amenazaba su completa desaparición.

Afortunadamente, a mediados de la pasada década, el actual propietario compra el edificio y procede a una escrupulosa y cuidada restauración.

Respetando al máximo todos los elementos originales se consigue conservar aquello de mayor valor histórico.

Gracias a todas estas actuaciones han llegado hasta nuestros días las fachadas, paredes, vigas y una buena parte de la maquinaria primitiva. En la actualidad el Molí-Canyar está declarado edificio protegido.

Finalmente en 1997 concluyen las obras y se inaugura como restaurante.

El complejo Molí-Canyar consta de cuatro salones con estilos y características bien diferenciados. Los Salones Aynat y Molí, situados en el interior del edificio principal, conservan el encanto del antiguo molino; mientras que el Salón Guadalupe y La Jaima, son anexos de reciente construcción rodeados de jardines.